Bruno Gouery es el loco simpático en Emily in Paris

El actor franco italiano conversó con EL TIEMPO acerca de la experiencia y la fama que alcanzó en esta producción de Netflix que ya prepara su tercera temporada.

Photo by Netflix

Por: Carolina Niso

Es de madre italiana y padre francés, pero el corazón de Bruno Gouery pertenece a ambas naciones. Así creció Gouery, enlazado a esos dos países. “Fue una gran riqueza dominar dos idiomas porque cada lengua es un universo mental diferente, es otra manera de ver las cosas y la vida. Esa doble cultura ha hecho que yo vea a los franceses con un ojo italiano y a los italianos con un ojo francés”.

Su abuelo, también italiano, fue su gran inspiración. Para Gouery, “Él era un narrador extraordinario, siento que de alguna manera heredé su talento. Su manera de contarme la historia me fascinaba. Tal vez, por eso estudié historia contemporánea”, afirma con orgullo. Sin embargo, su personalidad original y su temperamento cómico lo llevaron luego a su verdadero destino, convertirse en actor. 

Años más tarde, fue gracias a una colega de trabajo que lo obligó a ir a una escuela de arte dramático que vio el camino de convertirse en comediante. Ese día cambió su vida. Asistió al teatro para ver por primera vez al gran actor francés Michel Galabru y a la mañana siguiente mientras leía el periódico encontró por casualidad un anuncio sobre unas audiciones para su curso de teatro. En ese momento Gouery tenía 27 años. Así comenzó su carrera.

Bruno Gouery, quien hace poco participó en la película italiana de Sergio Castellitto, Il materiale emotivo, donde interpretó a un profesor cleptómano, y después de haber actuado en la serie Sueño Bendito, inspirada en Diego Armando Maradona en donde le dio vida a un periodista francés, se prepara para el lanzamiento de la segunda temporada de Emily in Paris.

¿Cómo lo eligieron para dar vida a Luc, en Emily in Paris?

Audicioné para el personaje de Luc porque necesitaban un papel cómico, un típico francés de clase media, un poco loco. Me presenté con muchos otros actores y después de varias audiciones, al final solo quedamos tres. El último casting lo pasé delante de Darren Star, el creador de la serie; de Andrew Fleming, el director y productor y también frente a los directores de casting y me eligieron.

¿Qué le ha aportado a su carrera artística el hecho de formar parte de esta serie de Netflix?

Descubrí una notoriedad que no conocía antes, tengo que agradecer a todo el equipo por haberme permitido mostrar mi trabajo en todo el mundo. Incluso esta entrevista es gracias a ello. Ha sido una oportunidad muy grande. Por ejemplo, en Instagram, tengo gente que me escribe desde Irán, Filipinas, Chile y es maravilloso ver que un personaje puede transmitir y hacer reír en diferentes culturas. También ha sido gracioso que gente que me conoce muy bien no puede creer que soy yo. Como un italiano que tiene un servicio de catering al que he ido durante años quien un día después de que se estrenó la serie me dijo: “Bruno, tienes que ver Netflix, hay una serie donde hay un hombre que se parece a ti.” Cuando le dije que era yo, se quedó pasmado.

¿Cuáles son las características de Luc?

Creo que Luc es un poco loco. Es un chico que dice verdades sin querer hacerlo, un poco lunático. También tiene algo muy francés, pero al mismo tiempo no es muy trabajador, le gusta coquetear y creo que eso le permite, con mucha simpatía, criticar a los franceses y quizás a Francia.

Photo by Netflix

¿Cómo ha sentido la reacción del público francés a partir de los estereotipos sobre la cultura francesa y extranjera presentes en la serie?

Es muy difícil generalizar. Veo que muchos franceses me miran un poco disgustados. Y quiero ser sincero, tal vez no soy muy objetivo porque hago parte de la serie, pero siento que el mensaje de la historia no es malo, quizás se burle, pero francamente no es horrible. Hay quienes lo han tomado como si no fuera del todo París. Es como en la película animada Ratatouille, que es una evocación de París en medio de la cocina, lo mismo es Emily in Paris, es una evocación de París en medio de la moda, las chicas con la cultura del Instagram y un lado romántico. Aunque debo admitir que hay algo que me ha marcado: mucha gente extranjera y turistas me han dicho que han vivido lo mismo que Emily en París y me asombra. Por eso creo que quienes han criticado a la serie, deberían verla, escucharla, pensar y cuestionarse.

¿Piensa usted que los franceses y más específicamente los parisinos son, a primera vista, arrogantes con las personas venidas de otros lugares?

Sí, es posible. Ya hay una gran rivalidad en Francia entre los parisinos y los llamados provenzales. Y eso es una locura, porque la idea de la provincia es todo lo que no es París. Incluso Molière, en su comedia, decía que en París hay una idea de superioridad y de arrogancia, por lo tanto, no es tonto ni insignificante que algunos extranjeros puedan sentir eso cuando incluso los franceses, que no son parisinos, lo han sentido. En París se tiene la sensación de estar en la ciudad del buen gusto, de la moda, así que hay un aire de superioridad inconsciente.

¿Cómo evolucionará el personaje de Luc en la segunda temporada?

Luc estará más presente. Vamos a verlo en lugares más emblemáticos, más particulares y fuera de la oficina. Va a llevar a Emily a zonas especiales que le gustan a él. Su relación será más cercana con ella, como un confidente o guía a pesar de su personalidad y lo que es genial es que a través de Luc el público va a descubrir cosas positivas, un poco más profundas, de la cultura francesa. Siempre en su lado loco, un poco raro, pero eso es bueno.

¿Quién lo inspiró para crear el personaje?

Luc comete errores y no es que sea torpe o mal intencionado o loco, lo que no tiene es mucho tacto. Todo lo que le pasa por la cabeza lo dice inmediatamente. Hay gente que es así en la vida, como mi padre, por ejemplo. También me inspiré mucho en el actor italiano Roberto Benigni, con ese acento en inglés mediterráneo.

¿Con qué actores de Emily in Paris tiene mejor conexión?

Hay un ambiente que me gusta mucho con un gran rigor de trabajo, es muy profesional y dentro de este marco, también hay una libertad, una posibilidad de inventar y de divertirse. Es un gran equipo, me encanta actuar con Lilly Collins (Emily) por la elegancia que tiene para actuar, es formidable. Con Samuel Arnold (Julien) me la llevo muy bien, es como yo, es su primera gran experiencia internacional. En general, nos divertimos mucho con todo el reparto, ya tenemos una relación fuera del set. De todos, sólo Philippine Leroy-Beaulieu, (Sylvie), y yo vivimos en París. Lilly Colins (Emily), por ejemplo, vive en los Estados Unidos.

¿Podría compartir alguna anécdota durante el rodaje de la serie?

Para el personaje de Luc hay algo bastante gracioso, como no tengo un nivel extraordinario de inglés, me han contratado un profesor para que me haga trabajar bien y que todas las palabras que diga sean comprensibles. Así que de vez en cuando, al trabajar el texto, muchos de mis compañeros me dicen que sea “comprensible” pero sin que transforme la manera en que hablo porque lo hago bien y les hace reír mi acento. Y cuando les digo que así hablo yo normalmente en inglés, se ríen a carcajadas.

¿Cuál es el lugar que no debe perderse un turista en París?

Recomendaría caminar por las orillas del río Sena, porque durante el recorrido se ve la Torre Eiffel, el Ayuntamiento, la isla de la Cité con Notre Dame, la Academia Francesa y estos lugares son el corazón de París. También es hermoso, sobre todo al atardecer, cruzar los puentes como Le Pont Neuf.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

Participo en una película que se estrenará en Francia el próximo 23 de febrero, que se llama Zaï, Zaï, Zaï, Zaï, basada en las tiras cómicas de un diseñador llamado Fabrice Carot ‘Fabcaro’. También, estaré en una serie para la televisión en Italia sobre una fotógrafa italiana llamada Letizia Battaglia y dirigida por Roberto Andò donde interpreto a un periodista francés. Pero lo que me daría un gran placer es volver a actuar en el teatro. Tengo varias propuestas y un proyecto que me parece muy importante, el de escribir un Stand Comedy Show. Pero volviendo a la serie, espero que haya una tercera temporada de Emily in Paris. Cruzaré los dedos para que el público nos siga y continúe tan entusiasmado como en la primera temporada.

Artículo publicado en EL TIEMPO el 30 de diciembre 2021

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