El tercer archivo audiovisual más grande del mundo

Vista Torres BnF

Photo archive BnF

Por: Carolina Niso

Entre cuatro torres de vidrio y acero de ochenta metros de altura cada una: la Torre de los Tiempos, la Torre de las Leyes, la Torre de los Números y la Torre de las Letras que simbolizan cuatro libros abiertos se encuentra una de las joyas urbanísticas más importantes de París: La Biblioteca François-Mitterrand, del arquitecto Dominique Perrault, que conserva catorce millones de libros y de revistas, manuscritos, planos, partituras, monedas, medallas, enciclopedias intelectuales, artísticas y científicas y entre todos estos tesoros, está el tercer archivo audiovisual más grande del mundo después de la Biblioteca del Congreso en Washington y el de la British Library en Londres.

El origen del departamento audiovisual se remonta a los Archivos de la Palabra, creados en 1911 por el lingüista Ferdinand Brunot, quien grababa a las personas del común recitando textos o cantando. Posteriormente, se convertiría en el Museo de la Palabra y el Gesto. Después se ampliaría a la edición fonográfica (registros sonoros en un soporte que permiten su reproducción) y recibiría el primer depósito legal justo antes de comenzar la Segunda Guerra Mundial. Luego registrarían las conferencias y discursos de personajes conocidos, voces célebres como el poeta Guilleaum Apollinaire, personajes políticos, artistas, entre otros. Sería conocido después como la Fonoteca Nacional y con la llegada del disco, el cassette, el video, el CD, el DVD y la multimedia pasaría finalmente a ser el Departamento Audiovisual de la Biblioteca Nacional (BnF por sus siglas en francés).

Ferdinand Brunot sa femme et Charles Bruneau BnF

Ferdinand Brunot, su esposa y Charles Bruneau, photo archive BnF

El archivo está distribuido en tres sitios: una extensa colección está en la Biblioteca François Mitterrand al sur de París en el barrio Tolbiac; en Richelieu está el departamento de música, de estampas y de fotografías; y en Bussy-Saint-Georges cerca a Disney se conservan los ejemplares, pero no hay acceso al público.  De 2500 personas que trabajan en la Biblioteca, hay 130 en el área audiovisual. Entre ellos Pascal y Bertrand.

Descubriendo el archivo

Pascal Cordereix, hace parte de la generación de la «Contra cultura», aquella que a través de la música y el arte cuestionaba a la sociedad y los valores establecidos. Aquel joven proveniente de la región de la Jura en la frontera entre Suiza y Francia, y que tocaba la guitarra como hobby con un grupo de amigos, con el tiempo, después de haber trabajado en una biblioteca municipal y de haber pasado el concurso de Curador, se convertiría en el director de Servicio de Documentos Sonoros cuando abrieron la Biblioteca Nacional François Mitterrand, logrando el sueño de dedicarse al Departamento Audiovisual, que para él, contiene las más hermosas colecciones de Francia.

Por otro lado, Bertrand Bonnieux proveniente de Versailles, quien de niño era curioso y se paseaba visitando las tiendas de música, aunque no tenía dinero para comprarlo todo, escribía todo lo que encontraba. Cómo sus padres no podían pagarle un curso para ser músico, un día a los doce años entró en una cabina de la calle, parecida a las que hoy en día sirven para tomarse fotos. Allí durante tres minutos, se inventó una canción acompañado de unas castañuelas que había comprado en España y grabó un disco. Al recordarlo, hace con humor un paralelo con Elvis Presley quien se grabó por primera vez en una de estas cabinas para cantarle el cumpleaños a su madre.

Bertrand quien finalmente estudió literatura y se especializó en música, conocería a Pascal mientras trabajaba en la Alcaldía de París sin imaginar que, unos años después, Pascal le propondría ser el encargado de los archivos sonoros contemporáneos de la BnF. Ya llevan veinte años en equipo conservando las joyas del departamento audiovisual.

Durante todo este tiempo de amistad y trabajo, a cada uno lo ha marcado su propia experiencia. Pascal siente que uno de los momentos más emotivos es cuando las personas escuchan los archivos de las palabras. Hay una historia en particular que siempre recuerda, la voz que pusieron en línea de un señor de principios del siglo XX y su tataranieto los contactó para decirles que había escuchado por primera vez la voz de su tatarabuelo que había muerto en la Primera Guerra Mundial.

Sin embargo, la joya del archivo más especial para Pascal es un cilindro (soporte sonoro inventado a finales del siglo XIX) del investigador francés helenista Hubert Pernot quien en 1918 grabó melodías y cuentos griegos que se creía se habían perdido. Fue hasta 2011 que Pascal y su equipo lo encontraron en cartones en un sótano en el Departamento de musicología de la Universidad la Sorbone. Para él, este es uno de los grandes descubrimientos que han hecho. Se puede escuchar y hay melodías preciosas. Tal vez no sea la colección de más valor del archivo, pero ese recorrido histórico hace que sea tan especial.

En el caso de Bertrand, recuerda que aprendió a descubrir la BnF a través de códigos de color. Se demoró seis meses en conocerla completa. Cada torre tiene ventidós pisos y hay depósitos de las colecciones en el sótano. En total hay más de quince millones de documentos. “Se aprende cada día en el trabajo. Ser bibliotecario significa ser curioso, ir a las cajas y buscar, mirar que hay al lado y encontrar siempre que hay otros discos y otras grabaciones interesantes. Es una búsqueda modesta entre millones de documentos y encontrar alrededor o a veces en la misma caja, una referencia importante. La clave es anotarla y guardarla en un cuaderno que llevo conmigo”.

Por ejemplo, uno de los momentos más significativos que guarda en su memoria, es cuando el cineasta portugués Manoel de Oliveira lo contactó para hacer una investigación. De Oliveira había adaptado una novela que sucedía en Francia y necesitaba encontrar una canción de un artista francés de principios del siglo XX que se llamaba Aristide Bruant. “Fue una investigación muy difícil porque no encontraba nada y lo encontré el último día que De Oliveira se iba de vacaciones. Algunos meses después, fui a ver la película y me emocionó mucho escuchar la canción y que él me agradeciera en público”, comenta Bertrand.

La relación entre Pascal y Bertrand es complementaria, cada uno tiene su ámbito de competencia, tienen además los mismos valores, son de generaciones cercanas, los aburre la jerarquía, pero los apasiona la música y hablar de temas en común como el rock.

A unas pocas semanas de la muerte del gran ídolo francés Johnny Halliday, estos dos amigos, recuerdan el libro que escribieron en colaboración con Elizabeth Giuliani y la BnF, «Cien años de la música francesa». Allí Johnny, como otros grandes artistas de su época, están presentes.

 

Pascal Cordereix y Bertrand Bonnieux BnF

Pascal Cordereix y Bertrand Bonnieux, photo de Paul Durel, BnF

Las colecciones del archivo

El Departamento Audiovisual conserva los documentos sonoros (archivos de las palabras, discos), vídeos (cassette y DVD) y documentos multimedia (programas informáticos y video juegos). A parte del archivo, están: el INA, el departamento que se ocupa del depósito legal de la radio y la televisión en Francia. Y el Centro Nacional de Cinematografía (CNC por sus siglas en francés) que se ocupa del cine.

En total hay alrededor de un millón quinientos mil documentos. Todo se ha pasado a una versión digital pues el original queda en un lugar especial para su conservación. Así mismo posee una colección única de mil trescientos aparatos de grabación y lectura de documentos sonoros, vídeos y documentos multimedia. Las personas que vienen de todo el mundo consultan la versión digital y no el original a no ser que pidan una autorización especial.

El archivo se nutre del depósito legal, las donaciones y las adquisiciones. Entre los archivos curiosos hay unas grabaciones sobre la vida de los policías franceses de 1940 o la donación de un filósofo profesor universitario que antes de morir cedió los cassettes que sus estudiantes grababan durante sus clases.

Las colectas internacionales las hacen los investigadores del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS por sus siglas en francés), quienes graban por todo el mundo las novedades y cuando regresan dejan una copia en el archivo y la otra se queda con ellos. Eso hace que sea un fondo muy rico en etno musicología.

En el Departamento de Videos existe el mismo principio de depósito legal, tanto de películas de ficción como documentales y hay un presupuesto para las adquisiciones. Compran la producción extranjera para tener videos de todos los países del mundo.

Latinoamérica y Colombia

Dentro de la colección de América Latina aún queda mucho por hacer. Hay una colección importante de Brasil, México y Argentina, pero de Colombia y el resto de los países latinos no hay mucho. Los artistas colombianos que más han penetrado el mercado galo son Yuri Buenaventura, Toto la Momposina o Sebastian Rocca, entre otros. Actualmente hay un interés particular por la música y el cine de Colombia, por eso Bertrand y Pascal invitan a todos los artistas colombianos que lo deseen a acercarse a la Biblioteca y dejar un ejemplar en la BnF para el archivo.

Bertrand y Pascal, ¿cuál es su lugar favorito del archivo?

Bertrand quien llegó a la BnF cuando tenía 39 años, se pensiona este año. “Mi lugar preferido es sin lugar a dudas donde conservamos los documentos en el sótano. A veces desciendo solo y podría tener miedo porque hace frío y está vacío, pero allí está mi felicidad. Cuando pienso qué me hará falta, a parte de algunos colegas, creo que lo más difícil para mí, será no poder bajar a ver las colecciones. Deberé ser bueno con mis colegas para que me dejen entrar al sótano sin que nadie me vea”, afirma con esa sonrisa tímida que lo caracteriza.

Por su lado, Pascal después de 20 años. “No podría decir cuál es mi lugar preferido de la Biblioteca, pero la noche cuando salgo de ella y camino sobre la explanada me parece espectacular. Creo que a esa hora este lugar muestra su importancia y belleza estética. Además, sin el ruido del día y el jardín, sus cuatro torres con esa iluminación, todo junto hace de este sitio un lugar único en París. Es un edificio que toca lo íntimo. Y es en la noche que se siente esa intimidad”.

Jardin interno y torres BnF

Información adicional

El archivo en línea

Gallica http://www.gallica.bnf.fr

Es un catálogo general de búsqueda en línea. Se entra a través de la página de la biblioteca y hay alrededor de quince millones de documentos de los cuales solo se puede escuchar 30 segundos de cada grabación. En la biblioteca se puede escuchar completo en Gallica intramuros.

Europeana Sounds

Es un consorcio europeo que lleva menos de diez años en colaboración con doce países de la Unión Europea y el Reino Unido, en total hay 24 organizaciones. Aquí cada país del consorcio puede incluir todo lo que desea y es de acceso libre para todos. El catálogo que está en inglés incluye música, archivos sonoros de todo tipo, desde sonidos de pájaros y animales como de personas hasta programas de radio y bibliotecas.

Artículo publicado en el periódico El Tiempo el 11 de abril 2018 versión impresa

Art publicado El tercer archivo audiovisual mas grande del mundo

Versión digital: http://m.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/biblioteca-francois-mitterrand-el-tercer-archivo-audiovisual-mas-grande-del-mundo-203956

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